Diseño gráfico
Bruno y los cerditos
Reinterpretación de Los tres cerditos como libro ilustrado infantil, donde el lobo pasa a ser el bueno de la historia.

Una reinterpretación de «Bruno y los cerditos»
Había una vez tres cerditos hermanos: Chispa, Royer y Toby. Cada uno tenía una idea diferente sobre cómo construir su hogar. Chispa era el más rápido y perezoso. Construyó su casa con globos gigantes llenos de helio. «Si el lobo sopla, mi casa solo flotará y estaré a salvo», pensó. Royer, el más juguetón, hizo su casa con legos apilados. «Si el lobo viene, podré jugar y distraerlo», dijo con orgullo.
Toby, el más sabio, construyó su casa con bloques de cristal reforzado. «Será resistente y luminosa. Nada podrá derribarla», explicó. El lobo Bruno, que no era malo sino ingenioso, travieso y le gusta saltar con sus botas favoritas, decidió poner a prueba las casas.
Primero, sopló la casa de Chispa. Los globos volaron por el cielo y Chispa terminó flotando con ellos. Luego, brincó en la casa de Royer, ¡pero las piezas de lego soportaron los brincos de Bruno!
Los dos cerditos no corrieron a ninguna parte. Bruno no sopló la casa de Toby, ni intentó derribarla. En cambio, tocó la puerta como una persona normal y, cuando Toby se asomó, dijo: «¡Buuuu! ¡Soy un fantasma! ¡Déjenme entrar!», gritó. Pero Toby tenía una sorpresa: salió con una sábana puesta y asustó a Bruno.
Los tres cerditos rieron, abrieron la puerta y le ofrecieron a Bruno un pastel. «No era necesario asustarnos, podríamos haberte invitado desde el principio», dijeron. Desde ese día, los tres cerditos y el lobo Bruno se hicieron amigos. ¡Y a Bruno le celebraron su cumpleaños! FIN.
Elementos






Bocetaje de personajes
Para dar un poco de contexto, lo que se pretende con este cuento es verlo de otra manera, siempre de manera positiva, ya que el público objetivo siempre son los niños. Con ello se reinterpretó más que nada al lobo: de ser el malo del cuento original, ahora pasa a ser el bueno de la historia.
Se experimentó con formas geométricas para cada uno y así darle más personalidad a los personajes; asimismo, se les asignaron nombres nuevos. También se agregaron tres escenas, dos guardas, un producto, portada y contraportada para el ejercicio.








Elección de tipografía y explicación de las guardas
En este tipo de proyectos hay que pensar en muchas cosas, no solo en cómo se verá el dibujito a color y ya.
Todo lleva un proceso y un porqué, y parte de eso es la elección de la tipografía. Usé la familia «Quicksand» y la razón es que, por sus terminaciones redondeadas, resulta agradable para la lectura infantil. Este proyecto está pensado para niños y, por ende, todo lo que lo rodea también lo está. Incluso detalles que uno no se imagina, como aspectos dentro de la ilustración de los personajes y demás, están hechos con esa intención.
Para este diseño de guarda, básicamente nació de la idea principal de globos, a los cuales, después de la retroalimentación por parte del licenciado a cargo, les puse las caras de los personajes para que fuera más dinámico y mantuviera coherencia, haciendo referencia de forma más directa al cuento.
Los acabados de la ilustración también van de acuerdo con el moodboard de referencia, algo completamente nuevo para mí, tanto en los acabados como en el tipo de ilustración, por lo que la guarda uno es de los puros personajes normales y la segunda en forma de globos.
Tipografía
abcdefghijklmnñopqrstuvwxyz
0123456789 ¿?¡!
Boceto de texturas y diseño de guardas







Escena 1
En la primera escena se muestra cómo, desde el boceto, la idea ya está clara. Esta idea consiste en que se logren ver las casas de los cerditos, con la diferencia de que están hechas de otros materiales, para cambiar un poco la historia y que no suene tan repetida.
De este párrafo hacia abajo se puede ver el inicio de todo, primero de forma más básica y luego ya más desarrollado. También se muestra parte del proceso en el programa que usé, que en este caso es Procreate. En el lado derecho se presenta un primer aterrizaje de la escena y, finalmente, la escena final con todas las correcciones realizadas.
El resultado es muy llamativo y directo en cuanto al mensaje o texto que incluye.








Escena 2
Continuando con la segunda escena, quiero que de alguna manera se siga un poco la historia original de Los tres cerditos, pero como ya leyeron al inicio de la historia, sabrán que Bruno lo está haciendo con una maldad.
El boceto inicial sirvió para mantener la idea principal, pero a medida que fui desarrollando la ilustración vi que necesitaba más tanto detalle como elementos que le agregasen más storytelling, por lo que vemos un segundo boceto más aterrizado.
Y bueno, acá ya estamos llegando a un resultado mejor, con más elementos y sobre todo más dinamismo del personaje, en este caso «Bruno», al cual se le nota una expresión que indica que está soplando fuerte.
Ahora hay que pasarlo a color y darle más definición para que aún hagamos correcciones y mejoras, porque de que salen, eso siempre pasa, y es lo interesante de este tipo de ejercicios: a medida que se avanza y se da un respiro, logramos ver oportunidades de mejora.




Escena 3
Y finalmente, la última escena del ejercicio no quiere decir que se limite a esto; solamente es una selección de las muchas escenas que pueden salir con toda la historia completa. Por lo que traté de hacer la escena inicial del cuento, la escena intermedia y, por último, la final. Como ven en este boceto inicial, la propuesta es que terminen todos compartiendo juntos, marcando una clara diferencia con el cuento original.
Y pues, como siempre, la idea base se modifica y mejora; por ello es importante explorar más para lograr una composición más equilibrada y, sobre todo, mejor detallada.



Diseño de portada
También diseñé la portada, contraportada y el lomo del libro infantil. A continuación, muestro parte del proceso creativo, desde cómo inició el proyecto hasta su resultado final, junto con algunos mockups que permiten visualizar un preview más cercano a la realidad.






